Las enfermedades periodontales comprenden un conjunto de
circunstancias que afectan a cualquier órgano del periodonto, es decir, es un proceso inflamatorio
de las encías que ocasiona daños en los tejidos de los dientes. El tratamiento consiste sobre todo en
el control de los factores de riesgo, y en casos severos una cirugía periodontal, cuyo objetivo primordial no es la curación, sino la
exéresis de las lesiones, por la cual se garantizará un buen mantenimiento
posterior del periodonto ante los factores etiológicos.
Principales enfermedades periodontales:
Gingivitis
La gingivitis es la inflamación de las encías.
La causa más frecuente es la presencia continua de un exceso de placa
bacteriana sobre la misma. Los signos más comunes de su presencia son:
enrojecimiento, hinchazón y sangrado de las encías. La gingivitis es una
enfermedad reversible y evitable si se aplica una correcta higiene bucal.
El cambio cualitativo y cuantitativo de la concentración
bacteriana se produce en poco tiempo, es progresivo y afecta significativamente
a los componentes del compartimiento superior. El tejido conectivo de la encía
se destruye progresivamente y su lugar es ocupado por un infiltrado
inflamatorio formado por leucocitos polimorfonucleares y células plasmáticas.
El epitelio de inserción sufre cambios morfológicos importantes pero
se mantiene unido a la superficie del esmalte. Las fibras supracrestales están
parcialmente destruidas pero el límite apical se conserva íntegro. Todos estos cambios
se manifiestan clínicamente como una gingivitis.
La gingivitis no
tratada provocará que la inflamación se extienda hacia la profundidad del
periodonto dañando la inserción epitelial, el ligamento periodontal y el hueso alveolar. La periodontitis es la forma más grave y destructiva de esta enfermedad. A
medida que la reacción tisular se hace más profunda, se produce un surco
gingival, más acusado por migración apical de la inserción epitelial,
aumentando el tamaño de la encía y
convirtiéndose en un auténtico saco, la bolsa gingival. Una vez formada la
bolsa periodontal, al paciente le resulta muy difícil eliminar el cúmulo de
agentes irritantes. Conforme avanza el estado inflamatorio, al llegar al hueso
alveolar se estimulan los osteoclastos y
comienzan a realizar su función, iniciándose la pérdida de la altura ósea. El
trauma oclusal y la inflamación aceleran la reabsorción ósea hasta que supera
de manera clara a la formación del hueso por parte de los osteoblastos. Las
piezas dentales pierden su inserción en el hueso comportando una hipermovilidad
de las mismas y su pérdida posterior.
Periodontitis
La periodontitis es una patología inflamatoria de origen
infeccioso que destruye el periodonto de
inserción (hueso alveolar, cemento radicular
y ligamento periodontal), lo que puede finalizar con la pérdida de los dientes
afectados. Todas las periodontitis provienen de una gingivitis, pero no todas
las gingivitis terminan en periodontitis. Dicho de otro modo una vez
establecida la gingivitis puede mantenerse como tal durante días, meses o años.
Si se trata, la sintomatología desaparece y se restablecen perfectamente a las
condiciones que existían antes de la enfermedad sin dejar secuelas. Si no se da
el adecuado tratamiento puede transformarse en periodontitis, ya que la
gingivitis no se cura espontáneamente.
FUENTE: https://es.wikipedia.org/wiki/Enfermedad_periodontal
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